Hace un tiempo que tengo esta inquietud, y me gustaría compartirla acá para saber si mi postura personal está errada. Dicha inquietud se refiere a la atribución que he podido observar que se han tomado algunas personas al momento de hacer una cola, sobretodo en las instalaciones del Metro de Caracas, bien sea para el servicio de trenes o para el de Metrobús.
Los días que no dispongo de carro particular para ir a mi trabajo utilizo los servicios del Metro y Metrobús para desplazarme de manera relativamente cómoda y rápida. Uno de los días en los que estaba haciendo la fila para abordar el metrobús pude observar la siguiente situación:
Tenía por delante de mí aproximadamente unas 30 personas, margen más que cómodo para abordar el vehículo e incluso viajar sentado. El metrobús tenía un poco de retraso y la fila que había detrás de mí era bastante larga. Diría sin exagerar que podía haber más de 100 personas esperando pacientemente para poder abordar la unidad, una vez que llegara.
Al llegar el citado transporte la cola en la parte de adelante, es decir justo en el comienzo, adquirió aproximadamente un ancho de 4 veces su tamaño original. Los protagonistas del "coleo" eran una inmensa cantidad de "viejitos" que aparecieron de la nada y que nunca estuvieron haciendo fila. De tener unas 30 personas aproximadamente por delante pasé a tener unas 45 o 50. Definitivamente no iba a dejar de abordar la unidad, pero tuve que despedirme de la posibilidad inicial de ir sentado.
En ese momento volteé hacia atrás y me di cuenta de que había muchas personas que no iban a poder irse en este metrobús, y probablemente iban a llegar bastante tarde a sus respectivos empleos a pesar de que llegaron a una hora decente a hacer la cola. Y surgió la pregunta en mi mente: ¿El trato prioritario para la 3era edad implica que puedan saltarse la fila de esa manera?
No quiero herir susceptibilidades con este artículo, pues considero que definitivamente las personas con discapacidad, las mujeres embarazadas y las personas de la 3era edad deben tener un trato preferencial, y yo soy el primero que da el puesto en un vagón de metro o en un autobús a cualquiera de las personas que así lo necesite. Sin embargo me pregunto: ¿Hasta dónde llega este derecho de atención preferencial?
En la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Número 39.002 con fecha 26 de agosto de 2.008 se publica una resolución que dicta que la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras debe otorgar tratamiento especial a personas discapacitadas, de tercera edad y mujeres embarazadas, bajo los términos indicados.
Para las personas interesadas en leer dicha resolución aquí tienen el enlace donde yo la conseguí:
Esta es la única normativa que pude conseguir en la red respecto al punto del trato preferencial de usuarios y es respecto a las agencias bancarias. No pude encontrar nada respecto a colas para transporte público.
Les aseguro que si ese día no me hubiera podido montar en el metrobús mi indignación habría sido bastante grande, pues si yo llegué temprano a hacer mi cola, nadie, absolutamente nadie, aunque tenga 65, 80 o 300 años tiene derecho a pasar antes que yo, y mucho menos hacerme llegar tarde a mi trabajo. Además existen asientos preferenciales en el metrobús para uso exlcusivo de las personas que lo requieran, y normalmente cuando el asiento no es cedido por algún usuario necio, la gente reclama o el mismo chofer le indica a la persona que debe ceder el puesto, así que no veo el punto de tener que montarse de primeros.
Además, ¿Hacia dónde se dirige una señora de 70 años o más a las 6 y 30 de la mañana? ¿Va muy temprano a su trabajo? ¿O tiene que llegar de primera a la cola de atención prioritaria del banco? De verdad estuve todo el viaje intentando imaginarme hacia donde se dirigían todas esas personas a una hora en la que la mayoría de la gente está acudiendo a sus sitios de trabajo, y según mi observación aproximadamente un 85 o 90% de los que se colearon se bajaron en zonas residenciales, lejos de cualquier comercio, oficina, gimnasio, hospital o clínica. La única posibilidad que se me ocurre es que tienen que llegar temprano a casa de sus hijos para cuidar a los nietos, y así dichos padres puedan irse al trabajo. Pero tampoco me cuadra mucho, ni ese día ni ahora que lo vuelvo a pensar.
Ocurre lo mismo con el boleto preferencial en el Metro. La persona de la 3era edad presenta su cédula en la taquilla y está exonerada del costo del ticket, pero esto no quiere decir que no pueda hacer su cola, a menos claro que sea una persona que no puede estar mucho tiempo de pie. Pero yo he visto a más de uno de esos "viejitos" atropellar con bastante contundencia a la gente para poder obtener su boleto prioritario sin hacer la respectiva cola.
Quizá hoy con esta entrada me estoy saliendo un poco de la línea del blog, pues debería haberla terminado hace bastante rato tan sólo con el relato del episodio de la cola, pero este tema me intriga particularmente, pues no sé si soy una persona de mal corazón y poco comprensivo con las personas mayores, o definitivamente tengo razón, y a pesar de que se merecen el derecho de tener un trato preferencial, este derecho termina una vez que ellos mismo comienzan a atropellar los derechos de los demás.
Espero sus comentarios al respecto, y si alguien de la 3era edad llega a leer esta entrada espero que me disculpe si de alguna manera se sintió ofendido.

1) Me encanta el título.
ResponderEliminar2) Eres un nazi de viejitos
3) Te explico los ¨viejitos¨ ahora preferenciales, no tienen fuerza suficiente para resistir hacer la cola, y es por eso que sacan de sus muy ¨recónditos¨ almacenes, la fuerza suficiente para empujar su camino hacia la taquilla o el aparatico donde metes el ticket, o las puertas del metro, sin importar si los ¨jóvenes¨ salen bastoneados en el proceso (total que ellos si tienen suficiente fuerza para resistir atropeyos).
4) Qué tal si se les da un número preferencial de puestos o pases a la cola... say.. un 10%? POr cada 9 ¨jovenes¨ se puede colear UNO Y SÓLO UN VIEJITO, a menos que alguien le ceda gustosamente su puesto
Concuerdo con que hay viejitos come mierda, pero creo que hay personajes mucho peores que se aprovechan del asunto de la atención preferencial llevando niños en brazos a las colas para votar, andando con un bastón de adorno o peor, mandando a la abuela (de 158 años, decrépita, senil y tan encorvada que solo puede verse los pies) a cobrar los cheques para salir de eso rápido y después no le compran ni un chicle a la pobre anciana.
ResponderEliminarComprarle un chicle sería un poco más desgraciado, no crees? Digo, por la plancha y todo eso... Capaz que se le queda esa cuestión atragantada ahí y la pobre vieja se termina de morir... Y pues, todos sabesmos que muerta no va a poder volver a hacer la colita. U know?
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